NAVIDAD 2019
El alma salió en
busca de Dios.
Estaba la mesa
puesta,
el corazón dispuesto,
tu Palabra se
hizo presente,
pero no
entendimos nada,
¿por qué te
escondiste en ella?
¿por qué
callaste?
Otra mesa,
no había mucho
tiempo,
el corazón
inquieto,
apuraba el paso
para alejarse,
allí no había
nada.
Y la tercera
mesa,
Fuiste tema de decoración,
todos sintieron
amor, fraternidad, alegría,
menos yo.
No te nombraron,
no te invocaron,
tu Palabra en el
piso,
maltratada por la
indiferencia,
a nadie le
importó.
Y mi alma vomitó:
celos, envidia,
soberbia, orgullo, ira, enojo,
resentimiento,
dolor, angustia, frustración.
Muda, ciega, sucia,
cansada, débil y atormentada
quedé,
Cuando mi alma
salió en busca de Dios.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario