La gula es uno de los siete pecados capitales. Para vencerla requerimos capacitarnos con el arte de la moderación y la virtud de la templanza.
Aquí les comparto algunos tips que encontré en internet sobre la gula o glotonería.
¿Qué es la gula?
De acuerdo con el Diccionario de Teología Católica, la gula es el placer de comer sin tener la necesidad fisiológica de hacerlo y es porque es claramente diferente al hambre.
Santo Tomás de Aquino escribió: “Hay dos especies de apetito: uno es el apetito natural, donde no hay ni virtud ni vicio; pero hay otro apetito, el apetito sensible, y es en los deseos de este apetito que nace el vicio de la gula.”
Así que la gula, al igual que otros pecados capitales, están orientados a buscar la diversión y el placer físico que no nace de una necesidad fisiológica y natural. Esta es precisamente la razón por la que el pecado capital de la gula, fue condenada por los moralistas y teólogos en el siglo IV.
Por último, muchos expertos aseguran que la gula tiene probablemente que ver con el deseo de sentirse satisfecho siempre, como el bebé durante la vida intrauterina que se alimenta permanentemente a través del cordón umbilical y nunca siente hambre, o la de la vida eterna, la cual, la Palabras dice que nunca sentiremos hambre porque estaremos saciados.
¿Por qué la gula es un pecado capital?
La lista de pecados capitales se estableció por primera vez en conventos y monasterios, porque era precisamente aquí donde se podía observar cómo los monjes y monjas eran particularmente propensos a caer en el pecado de la gula y a sus tentaciones.
Desde su voto de castidad, pobreza y obediencia, sacrificaron los placeres de la sexualidad, la riqueza y el poder por la compensación de sucumbir al placer de la alegría y la buena comida.
De hecho, en la vida monástica de los primeros siglos, la gula era más importante que la lujuria y resultó aún más difícil de superar, dado que está relacionada con la satisfacción de una necesidad natural; la necesidad de alimentarse era aún más esencial que la necesidad sexual.
La gula fantaseaba en ermitaños y monjes de los primeros siglos de la era cristiana, más que la sexualidad. De hecho, la gula es considerada un pecado “capital”, ya que conduce a otros pecados como la codicia, el egoísmo, la envidia, etc.
¿Por qué la gula es mala?
Ojo con esto: Aquellos alimentos que generan un exceso de grasa corporal, generalmente llevan la carga de la glotonería. Sin embargo, los comedores “saludables” también pueden llegar a ser viciosos, llegando a comer alimentos saludables pero en exceso.
Adicionalmente, el organismo está diseñado para convertir las grasas de los alimentos que consumimos en energía, pero aquellos excesos simplemente terminan generando obesidad, lo que puede implicar una vida sedentaria, que indudablemente afecta de manera negativa la salud.
La acción de glotonería puede derivar de las siguientes prácticas, que resultan nocivas para la disciplina en el hábito de comer y para el organismo.
- Ingerir cantidades excesivas de comida que pueden provocar desde indigestión a otros males mayores.
- Comer a deshoras, a toda hora o constantemente, lo que marca un patrón irregular en la alimentación que puede acarrear problemas de salud.
- Anticipar la comida con un anhelo preocupado, lo que provoca la ansiedad que puede desencadenar otros problemas.
- El consumo de alimentos costosos en abundancia, por el hecho de ser un lujo, lo que puede implicar otros pecados, como la codicia.
¿Cómo combatir la gula?
Afortunadamente, la práctica de llevar una vida sana, ayuda indirectamente a muchas personas a combatir el mal hábito de la gula.
Un cambio significativo para combatir la gula comienza por la necesidad de cultivar una variedad de apetitos para cosas grandes y buenas, cosas como la buena literatura, la comunión de la gente, la lectura de la Biblia, la naturaleza, el trabajo, etc. Es decir, descubrir nuevas cosas que puedan despertar otra clase de apetito por satisfacer.
Otras prácticas que se pueden llevar a cabo para combatir la gula son:
- Cumplir la voluntad de Dios, agradecer la fuente de los alimentos y bendecirla.
- Intentar poco a poco disminuir la cantidad de comida a la que se está acostumbrado, de manera de ir ayudar al organismo a percibir menos alimentos, sólo lo necesario.
- Renunciar o no buscar de manera intencional la adquisición de alimentos lujosos o de alto costo, en cambio, aceptar y disfrutar lo que se tiene disponible para ingerir.
La gula según la biblia
La Biblia no resta importancia a la tolerancia de la gula. De hecho, se presenta como la primera de las tentaciones que fueron expuestas no sólo a Adán y Eva, sino también a Jesucristo.
Se puede leer de muchas maneras la historia de la desobediencia de Adán y Eva, pero si leemos con atención, se puede considerar que lo que motiva a la desobediencia, es la gula. De hecho, la Biblia dice en (Gn 3,6) que el fruto que despierta la lujuria de Adán y Eva parece “bueno para comer y agradable a la vista.”
Es donde se mezclan la codicia y la gula, para fomentar la lujuria.
La Biblia también advierte de la gula en la primera tentación hecha por Satanás a Jesús en el desierto (Mateo 4,1-11), que más allá de ofrecerle energía y fuerza, le ofrecía el pan para saciar el hambre, con la intención de que terminara el ayuno de cuarenta días que Jesús se había propuesto.
La glotonería hundió a toda la raza humana en un estado de pecado y miseria con la primera transgresión (Génesis 3: 6).
La glotonería o exceso de comida, ayudó a ganar una maldición de destrucción total sobre Sodoma, el ejemplo estándar de la ira y el juicio de Dios (Ezequiel 16:49).
FUENTE: https://www.pecadoscapitales7.com/gula/
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